De alguna forma tenía que decírtelo y hacértelo saber. Puede ser que sea la manera más cobarde, pero es la que mejor me sale. No tengo muchas palabras cuando estás a la par ni se cómo transmitirte que el mundo es un buen lugar cuando me abrazas o cuando decides hablar. Todo mejora si cuentas tus historias.
Yo sigo escondiéndome en estos textos, en las canciones que te recomiendo, en los mensajes deseándote un feliz día o en esos temas que no tienen mucho sentido. Para mí todo eso es una forma de no darme por vencida, de decirte que quiero un futuro contigo.
Te observo en todo lo que me rodea, en las pocas buenas noticias del periódico y en todos los semáforos en verde.
Me gusta verte y que me veas.
Que me hables y hablarte.
Y me pone triste despedirte y no irme contigo.
Por eso, he vuelto a escribir de ti sin mencionarte porque esa es mi mejor excusa. Por dentro, las flores te esperan. Contigo, todo estaría más equilibrado; el mar no tendría tantas mareas altas y en el país habría menos violencia.
De alguna forma tenías que leerlo.
No quiero que entres en razón, pero si que entres en mi vida.
Y te quedes, no para siempre, sino todo el tiempo que desees; que ojalá sea para siempre.
Esto es una excusa para decirte que todo sale mejor estando a tu lado.
Y que deseo hacerte sonreír, no para toda la vida, pero sí todos los días.