Investigadores almacenaron malware en el ADN con el cual se infectó a un ordenador después de que este último lo secuenciara y analizara.
El ADN aún no es un medio de almacenamiento práctico ni extendido y no puede leerse ADN igual que se lee un disco duro externo o una memoria flash.
El ADN puede almacenar 1,6 bits en cada base nitrogenada (que mide unos 0,34 nanómetros), lo que permitiría utilizarlo como un "pen drive" del futuro que además es duradero.
La investigación tuvo como fin poner en alerta al ecosistema de biología computacional ante futuros ciberataques que usaran ADN.