Primero tenemos que aprender a valorar lo que tenemos: no nos podemos pasar por la vida viendo lo que tienen los demás, creyendo que tienen mejores cosas y mejores momentos que uno mismo, estresandonos hasta más no poder.
Lamentablemente la envidia no solamente mata a tu entorno sino que también te mata a tí, hay que saber manejarla a tiempo para que no lleguemos a graves situaciones, si no pues lamento decirte que no eres capaz de tomar las riendas de tu vida y de dirigirte a ti mismo, no tienes poder sobre ti, lo cual es grave y siempre deberíamos aprender a meditar para centralizarnos.
Segundo tenemos que amar a los demás: y entender que no es necesario envidiar nada, pues todo lo que sueñas con fe se te dará, así que para que vas a envidiar? si ya lo que quieres lo tienes en tus manos, celebra el triunfo de los demás y celebra el tuyo, porque quizás para ti sea poco pero en realidad es algo muy grande.
No matemos nuestra salud, no nos hagamos daño a nosotros mismos y sepan que no tenemos tampoco que impresionar a nadie, ya que los que importan son los que te rodean y están diariamente contigo, mejores cosas vendrán! siempre aprendamos a sentir felicidad por lo que tiene el vecino, ya que si se ponen a analizar no lo necesitamos, lo que en verdad necesitamos ya lo tenemos por regalo divino.
-Hay que ser generosos, cuando veas a tu vecino que sea para ayudarlo y no para perjudicarlo.
Este es un tema mucho más complejo, pero en conclusión simplemente tenemos que buscar la paz, buscar a Dios y reflexionar sobre nuestras vidas. Somos humanos, nos podemos equivocar, pero todo está en levantarnos y mejorar cada día.
Gracias por leer, hasta la próxima!