La carrera que actualmente estudio es sumamente interesante y esta es la Licenciatura en Acuacultura, en esta ocasión quiero comentarles sobre un trabajo que realicé sobre el cultivo de mejillones. ¡Si mejillones! Ese rico molusco que uno come en paellas, asopados, pasta a la marinera etc! Fue un trabajo divertido donde aprendí mucho sobre estos organismos.
Los principales métodos de cultivo de mejillón son tres: en estacas, sobre el fondo y en suspensión. Este último puede ser tanto en estructuras fijas como en flotantes (bateas o balsas). Hay que destacar que el sistema en suspensión presenta ventajas sobre el resto ya que se obtienen mejores rendimientos que en el fondo y el crecimiento es mayor que en el de estaca (el mejillón permanece más tiempo sumergido). La elección de un tipo de cultivo u otro depende de varios factores como las profundidades, el tipo de sustrato y el rango de mareas (Rivas, 2007).
Existen muchos materiales utilizados para la elaboración de balsa, entre los materiales óptimos para la construcción de sistema de cultivo destaca el polietileno; ya que es una opción bastante viable, debido a sus características materiales; el cual Balbastre, 2002 señala que es un producto plástico derivado del etileno, flexible y debido a su tratamiento con negro de carbono se puede instalar en contacto directo con la radiación solar. Es un material utilizado para el transporte de agua (Rull y Pancorbo 2012)
El cultivo de moluscos (miticultura) es una actividad que ofrece variadas ventajas en la sociedad y cada aporte a este recurso es importante para el crecimiento de este sistema; debido a que el polietileno aporta muchas ventajas que permite ser utilizado para este cultivo y además, generalmente, siendo relativamente económico se plantó la construcción e instalación de una balsa fabricada con tubería de polietileno para el engorde del mejillón Perna perna (Linnaeus, 1758) (mollusca: bivalvia)
Construcción de la Balsa de Polietileno
La construcción de la balsa, consistió en colocar dos trozos de manguera de polietileno de 4 pulgadas de 12 m de largo por 3 m de ancho. Los cuales se colocaron de forma paralelas y se procedieron a unirlos mediante cabillas de 7 mm de espesor y 3 m de largo, que se introducían en mangueras de polietilenos de 3/8’ las cuales denominaron como travesaños, los cuales se colocaron a una distancia entre ellos a 0.70 m. A cada travesaño se les colocaron 3 flotadores uno en cada extremo y otro a nivel medio, los travesaños se fijaron a los largueros mediantes estructuras de cabillas forrados en tuberías de polietilenos, sujetados con “perros de hierros” galvanizado. Se construyeron 4 estructuras de cemento, de forma circular que permitieron el amarre de cuerdas, amarradas a su vez a cada una de las cuatro (4) esquinas de la balsa, funcionaran como peso muerto para impedir su desplazamiento en el agua
Esta soy yo, colocando nudos en las anclas echas de cemento para que la balsa no se desplazara en el mar
Aquí se encuentra la balsa ya terminada lista para lanzar al mar
¡QUE EMOCION!
Obtención de Organismos
Las semillas del mejillón Perna perna se colectaron mediante el buceo libre, a profundidades de 4-5 metros, en la bahía de Taguantar. Posteriormente se trasladaron al Instituto de Investigaciones Científicas, ubicado en Boca de Río. Donde se procedió a eliminar los organismos adheridos al mejillón, como algas, crustáceos e incluso poliquetos. Una vez realizado este proceso se pesaron los restos eliminados para medir el índice de impurezas por cada 100 kg de mejillones P. perna.
Las semillas fueron lavadas para liberarla del resto de materia no deseada, ya limpio se llevaron a la línea de encuerdado, fabricadas con cuerdas descartadas de la industria atunera, tenían 2 metros de largo; y con ayuda de una red fina biodegradable tipo rayón, se fijaron a las cuerdas, estas mallas se degrada al paso del tiempo, suficiente para que se embise sobre la cuerda a medida que van creciendo. Se tomaron 10 ejemplares al azar, los cuales fueron llevados al laboratorio para realizar los análisis morfométricos correspondientes: alto, ancho y alto así como el contenido de carne.
Aquí se encuentran semillas de mejillones listas para colocar en las cuerdas
Así es como luce la cuerda antes de que sea amarrada a la balsa
Las primeras cuerdas terminadas!
La balsa en el mar después de un mes de haberse sembrado los mejillones.
Las líneas de mejillones sumergidas en el mar
Y después de la cosecha viene la mejor parte
Nota: Los mejillones color blanco son machos y los naranjas son hembras!
Muchas gracias por leer mi post, espero les haya gustado!
Este trabajo lo realicé junto a mi compañera y Jonathan M.
Fuentes bibliográficas
Balbastre, I. 2002. Prácticas de laboratorio: hidráulica [Libro en Línea]. Universidad Politécnica Valencia, Valencia, España, pp. 12. Disponible: https://books.google.co.ve/books?isbn=8497051483
Rivas, S. 2007. Contribución a la determinación de la fracción de metales traza ligados a las proteínas similares a las metalotioneínas en muestras de mejillón [Libro en Línea]. Universidad Santiago de Compostela, Galicia, España, pp. 32. Disponible: https://books.google.co.ve/books?id=IdeNPu8CF7EC
Rull, A., y Pancorbo F. 2012. Suministro, Distribución y Evacuación Interior de Agua Sanitaria [Libro en Línea]. Marcombo, Barcelona, España. Disponible: https://books.google.co.ve/books?isbn=8426718469