Estoy sentada en el pórtico esperando a Sara. Recuerdo cuando nos conocimos. Nuestros padres nos llevaban juntas a la escuela, el primer día Sara estaba llorando así que la tome de la mano y le dije que todo saldría bien. Desde ese mismo instante supe que estaríamos juntas, así ha sido siempre, desde el jardín de niños, la primaria, secundaria y ahora en la universidad. Hoy día sus padres le regalaron un carro y ahora saldremos de nuestro pueblo aquí en Maracay para ir a estudiar en la capital.
Sus padres nos consiguieron un apartamento en Santa Monica, no he ido antes a Caracas pero Sara sí. Su familia es como rico Mc Pato… Es hija de portugueses y como esas familias lo único que hacen es trabajar, puede darse gustos de viajar.
Llegó al fin, María Paula súbete -me grita-.
- Sara: ¿Preparada para el mejor año de tu vida?
- MP: Lista, ¿a que hora crees que lleguemos?
- Sara: Como en dos horas ya que voy pesada con todas las cosas para la mudanza, mi papá mando los electrodomésticos más pesados.
- MP: Sara por Dios si te trajiste medio closet, eso era lo que tenia que mandar tu papá.
- Sara: Jaja, muy graciosa, deje la mitad de mi ropa, en Caracas comprare más, no quiero pasar desapercibida.
- MP: De verdad vas a tener inseguridades, te haz visto en un espejo, quien no querría salir contigo, eres alta blanca, rubia natural mi amor y con esos ojos verdes.
- Sara: Gracias amiga, tu tampoco estás nada mal, alta morena y de cabello casta y con esos ojos café.