Llegamos a la habitación y veo a Laura con su bata corta y ajustada. Siempre que se la pone significa una indirecta para estar juntos, así que pasamos a la acción donde ella cumple con su parte y yo con la mía. Se acuesta en mi pecho y balbucea que me ama, le respondo que yo también. Cierro mis ojos y de la nada ya es de día. Despierto temprano para hacer el desayuno. pancakes con nutella son los favoritos de Laura. Se despierta y me invita a que nos bañemos juntos y a que luego desayunamos. Entonces volvemos a estar juntos. Salimos de la ducha, nos vestimos para ir a trabajar, comemos y cada uno se va a su respectiva oficina.
Al llegar al periódico encuentro a mi padre sentado en su oficina. Tenía más de seis meses sin venir, me pregunto que le habrá pasado. Me saluda y me pide que me siente.:
• Abelardo: Estimado Luis, he vuelto a la ciudad para infórmate que tome la decisión de expandir el periódico a Francia y Necesito que viajes pronto a Paris ya que abriremos una nueva sucursal y preciso que estés allí. Además, es importante que escojas quien va a ser el editor en jefe de las nuevas oficinas. Tiene que ser un periodista apto y capacitado, uno que conozca bien el negocio y me parece que Daniella Robles cumple con los requisitos.
• Luis: Padre, gracias por tu consideración y por hacer mi trabajo; pero no tenías que venir aquí a cambiarlo todo como siempre. ¿acaso no confías en mí, ni en mi criterio.?
• Abelardo: Hijo mío, siempre que esté con vida haré lo que me plazca. Y recuerda que el ¨Siglo¨ aun es mi compañía. Solo vengo para ayudarte a expandirla. Por cierto ¿cómo está Laura? la mujer con la que si quiera un nieto me has dado.
• Luis: Padre, no comiences, no me casé con Laura para herirte, ella es mi esposa y es una buena mujer. Dejémoslo así. Hablemos de negocios ¿cuándo hay que viajar? Ya le estoy comunicando a Alejandra para que llame a Daniella.