Buscando tu voz
Maestro del don de dar tumbos
me ha proclamado el camino
que marcho carente de rumbo,
rogando escuchar tus suspiros.
De vez en cuando yo me encontraba
de bruces chocando contra tu ventana,
Si te veía, con fe te llamaba
y tú me dabas solo tu mirada.
Perdido, fui a dar con paisajes
que en vida muy pocos conocen,
grandiosos e insignificantes
si en ellos no están tus colores.
Así me mantuve viajando,
buscando encontrar un atisbo
de aquellos momentos soñados
que solo he vivido contigo.
De pronto tu voz delicada,
al borde de haberme rendido,
me impacta al rezar las palabras
"no pienso dejarte al olvido".
Me das de esperanza una pizca,
no puedo evitar sonreír,
me das de tu amor una esquirla,
y soy con tan poco feliz.
Te pido que no me abandones,
mi luz, mi aire y mi droga,
la dueña de mis ilusiones,
la voz que mis penas ahoga.
Ve donde quieras llevarme,
conmigo eres libre de hacer
cualquiera de tus voluntades
si puedo volverte a tener.
Autor: Francisco González.
¡FELIZ NOCHE A TODOS MIS AMIGOS DE STEEMIT!
Espero que se encuentren muy bien, la verdad que he estado algo desconectado de este mundo tan espectacular porque, como les dije antes, ya empecé las clases y me quita harto tiempo, estoy trabajando en distintas posibilidades que me permitan tener más tiempo para estar activo en la comunidad y espero que todo resulte de maravilla.
En esta oportunidad quise escribir un poema un tanto triste, melancólico (si se le puede llamar), ese sentimiento de extrañar a alguien y no resignarte olvidar, ser un tanto terco ante los caminos que nos hace tomar el destino, y justo antes de aceptar la "realidad", este mismo destino nos pone en frente de lo que amamos, nos da muy poco, pizcas y esquirlas de todo aquello que fue tan maravilloso y que inexplicablemente hoy nos alcanza para ser feliz dentro de toda la melancolía de no tener ese alguien ahí, el mismo destino programa encuentros fugaces que nos devuelven el aire de a poco y que no sabemos si es una señal para ser pacientes y no desistir o si mientras más busquemos ese objetivo, más lejos se nos va a ir, una entrega total al destino y la voluntad de ese alguien que nos llena de alegría el día, ponerlo todo en la mesa y esperar volver a vivir un día dentro de ese sueño. De verdad, bastante triste y melancólico, con pequeñísimas partes de esperanza y posibilidades, pero bueno, así salió, jajaja. Espero que lo disfruten mucho
¡Muy buenas noches, nos vemos pronto, amigos!