En algún momento de nuestras vidas hemos dicho: “Lo que pasa que yo tengo un carácter fuerte” o hemos dicho “Fulanito tiene un carácter muy fuerte”, expresándola cuando vemos que hacemos o reaccionamos a cosas, situaciones o algo de manera “Temperamental” y teniendo una aptitud en algunos casos no muy pasiva. Sin embargo hemos estado equivocados en cuanto a esta expresión y en el momento en que la decimos, si nos vamos a la definición de estas dos palabras “Carácter” y “Temperamento”, nos damos cuenta que hemos confundido que una persona es de carácter fuerte cuando es impulsivo, agresivo y no domina sus emociones, cuando se le presentan ciertas situaciones que invaden su tranquilidad y equilibrio emocional.
Temperamento:
genética y este se va desarrollando a través de los años de forma natural.
Carácter:
Cuando estas dos se unen forman lo que definimos como “personalidad”
que dependiendo de quién sea más fuerte podemos definir si una persona es “temperamental” o de
“Carácter Fuerte”.
El temperamento en una persona no se puede cambiar, pero si se puede
dominar con el carácter.