Como la conocí
Era un día lluvioso en el pequeño pueblo donde vivía y mis amigos me habían invitado a salir.
No tenía ganas de ir, pero por alguna razón. Termine hiendo.
Llegamos al lugar y a mí la verdad siempre me había dado tan igual todo. Que cuando la vi, simplemente no me importo.
Nos vimos las caras y yo solamente reía, porque reír es de las cosas que mejor se hacer.
Debo de admitir que ella tenía cara de loca y no me llamaba la atención.
A uno de mis amigos le gustaba ella y yo lo animaba a que se lanzara, pero el por la timidez no lo hacía.
No había sido un día tan especial, solo nos vimos y reímos un rato.
Seguí con mi vida y a los días revisando mis redes sociales, pude ver que su perfil me aparecía en personas que quizás conozca.
Me había caído bien, así que le mande la solicitud de amistad y no recuerdo en qué momento la acepto. Pero recuerdo que cuando lo hizo, yo le escribí porque en ese momento yo no tenía nada mejor que hacer.
Empezamos a hablar de la forma más graciosa posible y hablábamos sobre temas interesantes.
No me gustaba, pero empezamos a hablar todos los días por alguna razón y con el tiempo me empezó a llamar la atención.
Poco a poco nuestras conversaciones se empezaron a tornar más profundas y nos empezábamos a contar nuestras vidas como si fuéramos amigos desde hace años. Considero que todo fluía de forma demasiado natural y espontanea.
Nunca sentí que me gustara, solo sentía que era algo bastante lindo.
Yo llevo años haciendo cambios en mi vida, siempre los hago, por más dolorosos que sean y en aquel momento me sentía muy diferente a lo que yo había venido siendo. Me sentía un tanto mal por como todo estaba cambiando de una manera tan radical.
Un día me conecte para hablar con ella y debía decírselo. Le dije que me empezaba a llamar la atención y le dije que yo estaba haciendo cambios en mi vida. Mi pregunta exacta era ¿te apuntas a hacer cambios conmigo? Ella acepto y seguimos hablando.
Hubo un día en el que la llame y hablamos durante toda noche. Yo por alguna razón rebosaba de felicidad aquel día y desde aquel momento empezamos a hacer planes para vernos y un día la invite a salir.
Me dijo algo que me molesto mucho.
Me dijo hey vamos a salir y luego de eso, yo iré a una fiesta de un amigo.
Lo que me molestaba es que sentía que salía conmigo solo para luego poder ir al otro sitio.
Así que decidí no salir con ella e irme a otra parte y conocer nuevas personas.
Recuerdo que ese que no salimos, había salido y termine con una buena borrachera. No se porque, pero me pareció divertido emborracharme aquel día.
Ella me escribió aquel día y simplemente decidí ignorarla. Por qué ser el segundo plato no es lo mío.
Paso una semana y luego de unos días me acorde de ella y pensé que debía decirle porque me había molestado, así que se lo conté y ella se molesto. Me daba igual. Soy una persona muy honesta, siempre digo lo que pienso y si quiero decir algo, lo digo y ya.
Ella me explico que no lo hizo con esa intención y bueno, seguimos hablando.
Le dije que esta vez debíamos vernos, pero que no volvería a ser el segundo plato.
Se rio, pero yo sabía que por dentro estaba molesta. Pero accedió y nos veríamos.
El día de nuestra primera cita fue el día que ha llovido más fuerte en toda la historia de mi vida.
Caía agua por todos lados y no había signos de que parara.
De igual manera me vestí y fui a verla.
Nuestra primera cita fue en la playa, su abuela tiene un local en la playa y nos vimos allí.
Cuando salí. Me moje completamente, pero no podía empezar algo y poner excusas para verla. El que quiere puede y si ella quería verme. Me aceptaría estando todo empapado.
Llegue al lugar y la vi. Estaba frente a una barra de pedidos y me pare enfrente, la asuste y ella se veía tan, pero tan nerviosa. Que desde el primer momento en que la vi. Quería abrazarla.
Simplemente empezamos a platicar acerca de todo, yo hablo demasiado. Así que me sentí muy cómodo. Estaba su familia, pero eso no me iba a parar.
Ciertamente fue increíble. Hablamos muchísimo, así que olvide por un momento que estaba mojado, y se me olvido decirles. Ella estaba bellísima ese día. Vestía toda de negro y yo decía cosas graciosas solo para poder ver su hermosa sonrisa.
Luego de ese día todo fue más espontaneo aun.
Nuestro primer beso, fue mientras nos bañábamos en la playa y yo la cargaba en mis brazos como si fuera una pequeña niña a la cual debía cuidar.
Desde aquel día la he cuidado y no me molesta.
Es duro por que comenzó de una manera tan hermosa y hoy en día estamos separados.
Sorpresivamente me tuve que ir del país de un momento a otro y la extraño como si hubieran pasado mil años.
Lloro cuando pienso en su sonrisa, porque es una de las cosas más hermosas que he visto y por más que trato de olvidarla. No lo logro.
Me pierdo cuando pienso en sus ojos y imagino que son dos luces que guían mi vida.
No se cuando volveré a la catástrofe de país que nos vio nacer, por que por más que quiera volver. Debo ver por mi futuro y por mi primero.
Pero un día lejos de ella es una eternidad y espero verla pronto.
Queria contarle esta historia a ustedes y quiero decirle que aprovechen a sus amores lo mas que puedan. Vale la pena darlo todo, porque al fin y al cabo, díganme que ¿cosa mejor tienen para hacer? Dar todo nuestro amor de un manera honesta y responsable es lo mejor que hay.
No me di cuenta de eso hasta que la tuve lejos de mi y siempre la quise cuando estábamos cerca, pero siempre pensé que era muy temprano para dar tanto y estaba tan equivocado.
El tiempo no importa cuando se habla de amar. Por que amar se hace todos los días y es lo único que nos mantiene vivos.
Porque si no fuera por el amor no estuviéramos acá.
El amor a las personas que nos rodean y el amor a nosotros mismos.
Fuente de la imagen:
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