En ocasiones nuestro estado de ánimo es capaz de reflejar la percepción de todo a nuestro alrededor, percibiendo la noche en el día, el invierno en primavera o lo negro en lo blanco, de forma inconsciente, como si nuestra mente nos jugara una treta que empeora o mejora la manera de ver la vida. Uno de los ejemplos más vivos se encuentran plasmados en las letras que nacieron en mi en un estado de tristeza, de abatimiento y que expreso a continuación con el título:
EL SOL ENOJADO
El día amaneció tan frió, tan oscuro,
con poca luz y es que el sol no se ha asomado
tu partida ha vuelto mi día tan triste, tan duro
que jamás entenderías cuanto te he amado.
A este medio día el sol se ha ocultado,
dominando las nubes y una brisa fuerte y fría
en vez de horas parecen años los que han pasado
y no logro entender que dejaste de ser solo mía.
quizás el sol hoy se ha enojado con la hermosa luna
y ha decidido mantenerse de todos un poco alejado,
quizás nuestra separación sea una coincidencia inoportuna
y es que este gélido clima empeora mi doloroso estado.