Te extraño y pienso que eres tan bella,
del firmamento la más brillante y hermosa estrella,
tatuándote en mi memoria de una manera tan fuerte
que te amaría toda mi vida sin siquiera verte.
Te extraño y pienso que no eres mía,
se impregna mi corazón de nostalgia y melancolía
y es que eres con quien soñaba desde mi infancia,
la rosa más hermosa y de más dulce fragancia.
Te extraño y pienso que lo nuestro era tan puro y sin falsía,
que aún no logro comprender porque hoy no eres mía,
si yo por ti bajaría al mismísimo infierno
por mantener nuestro amor tan puro y tan tierno.
Te extraño y pienso que quizás el azar o destino,
tal vez algún poder supremo o divino,
nos permita encontrarnos por casualidad algún día
y revivir aquellos momentos en los que eras tan solo mía.