¿La Democracia tiene dos formas de definirla entonces?
Con este cuestionamiento pudiéramos dar inicio a lo que en este momento nos ocupa, y no es más que definir la democracia, pero a diferencia de ayer traerla al contexto en que vivimos y ubicar esa definición en cualquier latitud.
La respuesta a esa pregunta: ¿La Democracia tiene dos formas de definirla entonces? es No. La palabra Democracia, ubicada en cualquier etapa de la historia siempre significará, como decíamos ayer *Poder del Pueblo*, puesto que sus raíces etimológicas así lo determinan. Sin embargo esa distinción en cuanto a la democracia de la antigua Grecia, por ejemplo, con las democracias actuales, puesto que los modelos de esta que prevalecen en la mayoría de los países giran en función de las ideas de Montesquieu, acerca de la división de poderes.
Dicha división de poderes planteada por Montesquieu consta en un Estado estructurado por un Poder Legislativo encargado de escribir las leyes de la nación, un Poder Judicial con la responsabilidad de interpretar dichas leyes y por último, el poder ejecutivo responsable del gobierno y de la ejecución de las leyes. Vale acotar, solo como agregado, que en Venezuela existen dos poderes más, separados de los anteriormente mencionados. El Poder Electoral y el Moral y Ciudadano.
Ok, ya voy terminando de entender. Pero ¿qué diferencia resalta en las democracias actuales?
Perfecto, con esta pregunta podemos ir cerrando. Si las democracias funcionaran correctamente, nosotros, el pueblo, tendríamos el poder de elegir a los representantes de cada poder mencionado, a partir de las opciones presentadas por los partidos políticos, siendo entonces los más votados los responsables en la toma de decisiones.
En ese sentido, en cuanto a la toma de decisiones para el beneficio común radica el problema actual, puesto que los poderes no son solos los mencionados, y en este aspecto trato de ser lo más objetivo posible. Además de los poderes planteados por Montesquieu y en el caso de Venezuela, los dos poderes complementarios, existe un poder más: El Poder Factico, representado por los medios de comunicación, las empresas, las iglesias, y cuantas organizaciones más que cuenten con los recursos o medios para influir en la opinión pública.
Esto último mencionado cobra vida a partir del siglo XX, a tal punto que públicamente eran conocidas en los Estados Unidos, las mencionadas organizaciones, como un Cuarto Poder, puesto que contaban (o cuentan) con los suficientes recursos para influir en la toma de decisiones sociales sin formar parte del Estado.
Entendiendo lo polémico que pude llegar a ser este tema e intentando acercarme lo más posible a la objetividad, concluiré con un ejemplo: Según encuentas, el 66% de la población estadounidense está de acuerdo con un control de armas más estricto, en contraposición a ello se encuentra la NRA, Asociación Nacional del Rifle, un poder factico apoyado por los grandes fabricantes de armas, ha impedido que dicho control se lleve a cabo.
En Conclusión
La democracia es y siempre será el poder del pueblo ejercido para decidir sus rumbos, sin embargo intereses tan grandes que son imposibles de ver (metáfora) intentan doblegarnos. La intención de escribir este post fue con la intención de hacer un llamado a la reflexión propia y al análisis crítico de las situaciones que suceden en nuestro entorno, mi blog, como se habrán dado cuenta, está dedicado a la filosofía y otras disciplinas del área de las humanidades que invitan a la reflexión y al estudio, este tema no fue más que un ejemplo pragmático de su utilidad. En próximos post compartiré sobre la utilidad de algunas otras disciplinas. Espero hayan disfrutado la lectura, saludos!