No sé en qué momento mi vida se volvió tan vacía, ni entiendo si esto es mi culpa, o si simplemente podría echarles la culpa a los demás para sentirme mejor, aunque solo dejo eso de lado y pienso que si me lo planteo podría cambiar, aunque en lo más profundo de mi se que tal vez que no lo podre hacer.
7 AM.
Aunque normalmente el día en aquel pueblito comienza con un intenso y sofocante sol, esta mañana era diferente sentía como si, hasta el lugar donde nací y crecí, se despidiera de mí de forma indiferente, como si no le importara que una de sus hijos se fuera para tal vez nunca volver, aunque intente mirar alrededor para dejar de sentir esa sensación no pude, ya que era más triste observar lo vacía que estaba esa terminal de autobuses, todo era tan silencioso que podía escuchar sin ningún inconveniente el cantar de las aves situadas cerca del lugar.
No se cuanto tiempo perdí inverso en mis pensamientos solo se que el sonido de la llegada del bus me hizo volver a la realidad, y desde ese segundo solo podía pensar en ese momento en que me despedí de mis 3 ovejas descarriadas (llamó así a mi mejores amigos) y aquel nostálgico cuídate que dijeron mis padres y mi abuela paterna (aunque nunca sentí nostalgia al despedirme de ellos, pero creo que debí sentirla por eso utilice esa palabra). Luego de acomodar mis maletas tome asiento en el puesto número 3 para por fin luego de haberme levantado a las 5:30 y un retraso imprevisto del bus poder empezar mi viaje.
varias horas después me encontraba en el terminal de ciudad bolívar bajando mis maletas del bus e intentando ubicar a simple vista la casilla dónde comprar el boleto para poder dirigirme a puerto Ordaz, estuve observando a mi alrededor varios segundos solo para darme cuenta que no podría encontrar la casilla y decidí caminar por el lugar para cumplir mi meta, pero no lo logre porque aquí a diferencia de mi pueblo había mucha gente tanta que hasta se te dificulta ver más allá de la persona que tenías en frente (parecía los pasillos de el metro en hora pico). me detuve para ver mi celular entre ese mar de persona, al encenderlo observe dos mensajes uno era de mama y el otro de mi abuela materna ambos para saber dónde estaba, mientras intentaba llamar una y como era de esperarse una persona alguien tropezó conmigo eso hizo que su celular encontrara consuelo con el piso, e intentara echarme la culpa de lo sucedido (esa chica estaba loca y no nunca aceptaré que fue mi culpa) ignore lo que decía y recogí su celular, la soborne con unos chocolates para que callara y luego le pregunte donde estaba la casilla.