intrínseca del ser humano.
El emprendimiento es aquella acción mediante la cual el ser humano innova. Puede ser al empezar una nueva empresa o proyecto, o bien al mejorar un producto, servicio o proceso ya existente. Mayormente se encuentra direccionado hacia la obtención de la libertad financiera, aspecto base del presente post.
Y es que la educación convencional basa el proceso formativo de comienzo a fin en introducir a las personas al mercado laboral como fin último, cuestión que para muchos tal vez no tenga nada de malo, pero, ¿por qué no incentivar la capacidad creativa, el desarrollo de la invención, o el estímulo de lo propio? Cada quien tiene una concepción de vida distinta, sin embargo, cabe preguntarnos hasta qué punto es favorable para nosotros mismos trabajar para alguien más.
En términos monetarios, para una organización de cualquier índole, la remuneración para con sus trabajadores no representa un porcentaje significativo ni mucho menos en relación con los ingresos que dicha entidad de trabajo percibe como resultado de las actividades productivas, ya sean a nivel de fabricación de bienes, o bien, de prestación de servicios. En cualquiera de los casos, esta es una situación bastante injusta, ya que sin trabajadores no habría bienes ni servicios, y por ende, tampoco ingresos económicos.
Los casos de trabajadores explotados y subpagados por las organizaciones representan un común en la actualidad, entonces vale la pena preguntarse, ¿es factible trabajar para una empresa, institución, etc. a costas de un pago que no satisface mis aspiraciones personales? Dudo que la respuesta pueda ser positiva.
La adquisición de experiencia y de conocimientos dentro del ámbito laboral es sumamente nutritiva, sin lugar a dudas. Sin importar el área de nuestra profesión, pocas son las veces que nos encontramos exentos de aprender, y ese es un aspecto positivo, ya que si hay algo de lo que debe preocuparse cada persona es en mantenerse en un proceso de aprendizaje contínuo. Es a partir de allí que puede entenderse la estadía dentro de cualquier tipo de organización que no sea de nuestra propiedad como una etapa de vida a quemar, ya que en un futuro, esa experiencia puede fungir como la base de un proyecto propio.
La idea no es satanizar a las empresas ni muchos menos. Lo que se trata de hacer entender es que la vida debe verse desde una perspectiva por medio de la cual se reconozca que para todo existe una etapa, y que quizá dentro de cinco, diez, quince años o al término del lapso que se considere pertinente, sea hora de colocar un negocio, invertir en acciones, o valorar cualquier otro tipo de ingreso propio que no haga que esperes a los quince o últimos de cada mes para ver algo de dinero reflejado en tu cuenta bancaria.
Hay que librarse de los estereotipos y comprender que el nacimiento de lo nuevo siempre es doloroso, y que quizá el comienzo llegue a ser duro, pero a mediano y largo plazo seguramente han de empezar a verse los frutos de tanto esfuerzo. Todos nuestros países se encuentran en crisis, unos en mayor magnitud que en otros, pero crisis al fin. Este tipo de circunstancias deben ser vistas como la prueba a través de la cual se demuestre todo el potencial y las capacidades de aquellos que realmente desean alcanzar una libertad financiera. Solo por medio de las adversidades es que podremos sacar lo mejor de nosotros mismos.
RECUERDA: EN TIEMPOS DE CRISIS, MIENTRAS UNOS LLORAN, OTROS VENDEN PAÑUELOS...