Cuando entraba a mi blog de viajes, por momentos me sentía un poco hipócrita. No porque lo que contaba no sea real, sino porque muchos de los posts no los escribí mientras viajaba. Y el blog se llamaba pasion:viajar, o sea...
Hay muchas razones por las cuales no estamos de viaje, y no está mal. Seguramente habrás leido cientos de blogs que te influyen a renunciar a todo, armar las valijas y tomarte el primer avión a cualquier lado, y tal vez te sientas mal por no poder hacerlo. Pero sabemos que uno no viaja sólo porque sí, o al menos eso quiero creer.
En mi caso, uno de mis viajes, creí emprenderlo sólo porque sí, pero en realidad lo único que quería era escapar de una realidad que no me hacía feliz. Triste fue darme cuenta de que esa realidad me perseguiría a cualquier lado.
Viajar es muy fácil y lo comprobé. Lo difícil es alinear ese viaje con tu vida en general, con tus sueños y proyectos. A menos que tu meta máxima sea dar la vuelta al globo, sí, pero una vez que llegues de vuelta, ¿después qué?
Si hay algo que tenemos en común los que amamos viajar, es que por sobre todo, amamos la libertad. Valoramos ser libres en nuestra forma de pensar, de expresarnos, de crear, y de vivir y hacer lo que nos haga felices, sin amoldarnos a una estructura preestablecida. Entonces si sos de las que amas viajar y en este momento tenés muchos destinos en tu mente y una infinidad de ideas/proyectos a llevar a cabo, pero no estás viajando, no te sientas mal, ya va a llegar tu momento. Lo importante es que lo que sea que estés haciendo ahora te haga feliz, estés viajando o no.
Que el viaje no te encuentre mal parada, que no te enfrente con esa persona incompleta y sin rumbo. Que el viaje no te haga valorar cosas que ya no tienes y que no te haga ver tiempos perdidos. Y si lo hace, que no te duela tanto.
No estoy diciendo que si querés viajar te quedes ahí sin hacer nada, sino todo lo contrario. Seguí estudiando, seguí aprendiendo, seguí creando.
Que tu próximo viaje sea un broche de oro, y no un viaje más.
Gab