Sabemos que existen movimientos voluntarios e involuntarios en el cuerpo humano, un gran ejemplo es el movimiento común e involuntario que hacemos los seres humanos al parpadear, esto es un acto que la naturaleza nos brinda por el simple hecho de ser perfecta.
El parpadeo no es más que el cierre y la abertura rápida de los párpados (ojos). El parpadeo de los ojos tiene dos funciones básicas para nuestro organismo:
- Cerrar los ojos nos ayuda a evitar objetos que se aproximan o luces intensas que pueden dañar nuestro sistema visual.
- Mantiene el ojo hidratado, distribuyendo las lágrimas por su superficie.
Algunas investigaciones realizadas recientemente han determinado que el parpadeo de los ojos desactiva ciertas zonas cerebrales dando como resultado un pequeño descanso a nuestro cerebro. Haciendo que pasemos un 10% del día con los ojos cerrados.
Estudios han demostrado que el ser humano parpadea aproximadamente unas 20.000 veces al día. Pero la velocidad con la que parpadean los ojos no es siempre la misma y esta se ajusta a la actividad que en cada momento estemos llevando a cabo. Por ejemplo; en un momento de lectura, la frecuencia de parpadeo de ojos es de 15 a 20 veces por minuto aproximadamente, mientras que en un ordenador, nos concentramos tanto que llegamos a parpadear menos de 5 veces en un minuto, lo que puede provocarnos sequedad en los ojos.
Los bebés no parpadean en la misma proporción de los adultos, los recién nacidos tienen un promedio de parpadeo de dos a tres veces por minutos, debido a que el mayor tiempo de sus primeros meses de vidas lo pasan durmiendo. Los párpados de un adulto tienden a estar más fatigados por eso necesitan mantenerse en una constante lubricacion razón por la cual parpadean más.
Los párpados de los ojos pueden ser un criterio para el diagnóstico de una enfermedad. Un ejemplo notable son los pacientes con Parkinson su mirada es totalmente distinta a la de una persona sana. Y es que si permanecemos más de un minuto sin parpadear los ojos, comenzaremos a sentir ciertas molestias, irritación, enrojecimiento, o visión borrosa, ya que se produce una desecación lagrimal en la córnea que conocemos de forma popular como ‘ojo seco’.
¿sabias que?
Las tortugas y los hámsteres parpadean los ojos de forma independiente uno del otro.