Me estoy acostumbrando a ti.
Me estoy enamorando de cada uno de tus gestos.
Me estoy aprendiendo tus cambios de humor.
La verdad es que me estoy acostumbrando.
A todo.
Tus mañanas.
Tus mañas.
Tus palabras.
Tus silencios.
Los colores en tu tono de voz al cantarme.
Que cantes para mí.
Que sonrías para mí.
Y qué peligroso se siente llegar tan lejos y no querer parar.
Qué pánico da el amor desenfrenado.
Los sentimientos hermosamente puros.
Qué peligroso es acostumbrarse a alguien.
Y es inevitables pensar que me puedes dañar.
Cuando soy sólo yo. Dañándome con esos pensamientos.