Vas como si nada
y como si todo.
Sabes lo que pesan
tus pisadas
en cada corazón
por el que estuviste
y nunca te fuiste.
Siempre centrado,
totalmente perdido.
Tu ego y orgullo,
los mejores amigos;
las sombras pesadas
de tu pasado
y de tu sonrisa.
Y lo sabes bien...
Nadie llega realmente a superarte.
Por tu música,
por tu melodiosa voz
o tus ruidosos ojos.
Extrovertido y nómada.
Impredecible.
Pero predije que te irías,
también lo fácil
que te seducen
otros horizontes.
Y qué rápido vuelven
tus recuerdos en noches frías.
Dichosa(mente) libre, he podido superarte.