¿Qué es un ovillejo?
El ovillejo es, sin lugar a dudas, mi tipo de estrofa predilecta. Nace de la pluma de Miguel de Cervantes -poeta español que no necesita presentación-, en su obra más popular, El Quijote.
La palabra ovillejo proviene de ovillo, y hace referencia a la estructura y composición de esta.
El ovillejo es una estrofa de diez versos de arte menor. Se divide en dos secciones; la primera, conformada por tres pareados con pie quebrado (primer verso octosílabo, seguido de un verso tetrasílabo o trisílabo, rimando ambos entre sí); la segunda, una redondilla (cuatro versos octosílabos, que riman abba), cuyo verso final se compone directamente con los versos de pie quebrado. Esto da la sensación de que la estrofa redunda un poco sobre sí misma, como hecha un ovillo (ja).
Pero vamos por partes, pues dicho así suena a chino. Veamos un ejemplo del mismísimo Cervantes. En el capítulo XXVII del Quijote, en cierto punto, Don Quijote y Sancho escuchan, a lo lejos, un cantar. Ambos guardan silencio y se dejan llevar por unos versos que dicen así:
La palabra ovillejo proviene de ovillo, y hace referencia a la estructura y composición de esta.
El ovillejo es una estrofa de diez versos de arte menor. Se divide en dos secciones; la primera, conformada por tres pareados con pie quebrado (primer verso octosílabo, seguido de un verso tetrasílabo o trisílabo, rimando ambos entre sí); la segunda, una redondilla (cuatro versos octosílabos, que riman abba), cuyo verso final se compone directamente con los versos de pie quebrado. Esto da la sensación de que la estrofa redunda un poco sobre sí misma, como hecha un ovillo (ja).
Pero vamos por partes, pues dicho así suena a chino. Veamos un ejemplo del mismísimo Cervantes. En el capítulo XXVII del Quijote, en cierto punto, Don Quijote y Sancho escuchan, a lo lejos, un cantar. Ambos guardan silencio y se dejan llevar por unos versos que dicen así:
¿Quién menoscaba mis bienes?
Desdenes.
¿Y quién aumenta mis duelos?
Los celos.
¿Y quién prueba mi paciencia?
Ausencia.
De ese modo, en mi dolencia
ningún remedio se alcanza,
pues me matan la esperanza
desdenes, celos y ausencia.
Lo más interesante de esta estrofa, es la manera en la que termina, siendo el último verso "desdenes, celos y ausencia" la unión de los versos de pie quebrado de los pareados. La rima del ovillejo sería aabbcc/cddc.
Encantado con su estructura, comencé a escribir en dicho formato cervantino mis versos, cuyo resultado, al comienzo, fue desastrozo. Sin embargo, pude escribir algunos ovillejos de los cuales estoy satisfecho, y que además quisiera compartir con ustedes en mis próximas publicaciones. Este es mi Ovillejo IV - Vida, que espero sea de su agrado:
Lo esencial desconocimos.
Seguimos
los momentos ignorando,
ahorrando
cual si fuera pasatiempo
el tiempo.
Confrontar el contratiempo
¡Qué tarea retorcida!
Sabiendo que el tiempo es vida,
¿seguimos ahorrando el tiempo?
¿Te animas a escribir un ovillejo?
La imagen de Cervantes fue extraída de aquí.
¡Gracias por leer!