El virus de la leucemia felina (FeLV) es responsable de causar más enfermedades en los gatos que cualquier otra bacteria, virus, parásitos u hongos. La FeLV suprime el sistema inmune y hace que el gato sea susceptible a una amplia gama de infecciones bacterianas, virales y temporales. Alrededor de un tercio de los gatos infectados desarrollarán cánceres relacionados con el virus.