La doctrina de la Iglesia Católica respecto a la Santísima Trinidad señala que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son personas distintas perfectamente iguales entre sí por tener una sola e idéntica naturaleza. NO es posible elevar a una de estas personas sobre la otra.
Esta doctrina está errada y se aparta de lo señalado por la Biblia.
Efectivamente, según la Palabra del Señor, Jesús afirma que el Padre es mayor que él
Habéis oído que yo os he dicho: Voy, y vengo a vosotros. Si me amarais, os habríais regocijado, porque he dicho que voy al Padre; porque el Padre mayor es que yo. (Juan 14:28).
Además, también señala que un enviado no es mayor que el que lo envía
De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su señor, ni el enviado es mayor que el que le envió. (Juan 13:16)
Ahora bien, en la Biblia existen diversos versículos que afirman que el Padre envió al Hijo,
Pero el testimonio que yo tengo es mayor que el de Juan; porque las obras que el Padre me ha dado para llevar a cabo, las mismas obras que yo hago, dan testimonio de mí, de que el Padre me ha enviado. (Juan 5:36).
Y que también envió al Espíritu Santo.
Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, El os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que os he dicho. (Juan 14:26).
Sin embargo, NO existe ningún versículo que señale que el Hijo o el Espíritu Santo envíen al Padre. Entonces, NO son perfectamente iguales. El señorío del Padre es mayor.
La creencia católica está errada. El Padre es mayor que el Hijo y que el Espíritu Santo. NO son perfectamente iguales. Solamente el Padre es Todopoderoso.
Respecto a aquel día y hora [del fin de este sistema de cosas] nadie sabe, ni los ángeles de los cielos, ni el Hijo, sino solo el Padre (Mateo 24:36)
En Iglesia esta es la jerarquía del poder: Padre, Hijo, hombre y mujer.