En la granja nacen plantas sin la intervención humana, los chiles son unas de ellas y hoy se las comparto.
La belleza de la naturaleza no tiene comparación, ya que nos provee alimentos que sacian nuestra hambre, pero también nos dan una hermosura incondicional como podemos ver en esta humilde plantita que crece silvestremente por doquier, y es el deleite de muchos amantes de la capsacina que es el componente que le da su toque picante y hace que al comerlo sintamos calor y nos de la exquisíta sensación de picante que provoca muchisimos beneficios entre ellos un incentivador del apetito.
Los que somos amantes de esta sensación picosita al momento de acompañar nuestras comidas, sabemos lo importante que es este condimento para nuestra salud y dieta alimenticia, entiendo que la unidad de medida del nivel de picante es conocida como unidades scotville, que es la que mide el grado de chilosidad, pero estos no son tanto así que podemos disfrutarlos.
La planta es un pequeño arbusto silvestre que crece en cualquier tipo de terreno, ya que como decimos aquí es muy agradecida no hay necesidad de replantar, ya que cuando los frutos se secan o maduran las semillas caén y vuelve a nacer, así mismo esta especie le encanta a las aves, aún me pregunto por que no se enchilan como nosotros los humanos, y son ellas quienes se encargan de la siembra de forma sostenible ya que las semillas lanzadas por estas aves son muy seguras que vuelvan a germinar dando lugar a nuevas plantulas.
El fruto es una estructura alargada o redondeada, hay cientos de especies, los hay de todos colores el que hoy vemos es de color rojo, que en su interior aloja las semillas que es donde esta la mayor concentración de capsacina es decír si quieres disfrutar un poco de picante no comas las semillas.
Así que aquí vine a compartirles nuestros frutos del jardín, espero me dejen sus comentarios que aunque un poco tarde siempre sabre responder y recompensar los mismos.
Gracias por la visita recuerden material propio fotos incluidas.