Durante mi adolescencia pasamos trece veranos en un apartamento cerca de Málaga. Los primero besos, los primeros amores, las primeras borracheras son momentos en la vida de cada uno que nunca se olvidan.
Hoy fui a darme un paseo por la zona y el sonido de las olas me hicieron recordar.
Esta es la vista queme encontraba cada mañana cuando después de desayunar y casi sin lavarme la cara, bajaba las escaleras y me iba a la playa: