Desde
que Flemming descubriera la penicilina muchos cientos de millones de personas se han beneficiado de su poder casi mágico.
Cuantas veces nos hemos despertado con las amigdalas como patatas blancas y con una voz que rozaba lo cómico por la hinchazón y hemos acudido al médico en busca de Augmentine, Ardine o algún fármaco parecido que nos sacara del sufrimiento de las tierras oscuras de mordor.
Con el tiempo, las bacterias Uruk-hai se han hecho resistentes a la magia blanca. Hacía falta que un nuevo personaje saliera a escena...
La super vancomicina
Un grupo de científicos de EEUU ha conseguido modificar un tipo de antibiótico, llamado vancomicina, para destruir las bacterias sin que éstas desarrollen resistencia al mismo
Los científicos de la organización biomédica The Scripps Research Institute (TSRI), en Florida (EEUU), han logrado otorgar "superpoderes" a la vancomicina, un antibiótico descubierto en la década de los 50 y contra el que los patógenos no fueron capaces de desarrollar resistencia hasta después de 30 años.