Hace un tiempo me fui a vivir a Manchester por trabajo. La oferta era buenísima en lo que a lo económico se refiere.
Dejé sevilla, lugar del sur de España, soleado y con gente espectacular para aventurarme en este nuevo reto de trabajar en una empresa japonesa que tenía base en Manchester.
Llevaba un tiempo buscando apartamentos en la ciudad y no veía nada de nada apetecible.
Siempre que pasaba por la calle principal del centro me cruzaba con la famosa Beetham Tower. Me imaginaba lo increíble que sería vivir en ese rascacielos y las vistas que se debían tener desde allí arriba.
Uno de esos días de paseo-búsqueda por el centro vi que justo en frente de la torre había una inmobiliaria donde ofrecían apartamentos de alquiler. Ni corto ni perezoso entré y la mujer al ver a entrar a un españolito con acento pensaba que estaba perdiendo el tiempo...
Los apartamentos por dentro era simplemente increíbles. Todo lujo.
¿El precio mensual? 1300 GB + facturas.
Salí de allí con solo una pensamiento en la cabeza: Tengo que vivir ahí.
Llamé a un amigo que venía el siguiente mes a trabajar conmigo con el que iba a compartir piso, le comenté lo increíble que estaban los apartamentos, que eran lo mejor de Manchester, que eran algo más caros que el resto pero que solo se vivía una vez y que al menos 6 meses un año teníamos que vivir como fuera. No hubo que hablar mucho...Estaba decidido.
Cerramos el trato y ahi me encontraba yo en ese apartamento de vistas espectaculares contemplando a los ingleses desde arriba.
Mi habitación era como un sueño cada vez que me sentaba en el pc a trastear:
De vez en cuando organizábamos fiestas y la verdad es que la gente se preguntaba como dos españolitos como nosotros podían vivir ahí, aunque la verdad es que ganábamos bastante bien y unas 800 libras al mes cada uno no era algo tan desorbitado para un sitio así.
Y bueno después de una noche de fiesta subir a casa y antes de dormir comer algo con estas vistas era algo que no tenía precio...