Científicamente es comprobado, el poco habla afecta la voz más sin embargo es natural debido a un proceso de inactividad que es afectado debido al poco funcionamiento de las cuerdas vocales.
Las cuerdas vocales crean el sonido y al mantenerse inactivas se pliegan en resignación vocal lo que ocasiona que cuando se produzca nuevamente un sonido vocal la voz sea diferente al punto de cambiar un poco o significativamente dependiendo del tiempo.