Soy esa persona a la que le gusta escuchar elogios.
Que le encanta cuando alguien cercano le dice lo bien que lo está haciendo.
Pero más allá de eso, me encanta cuando yo misma soy consciente de mis logros, de mi progreso.
Cuando veo que esforzarse vale la pena.
Cuando esa sensación de felicidad toma cada parte de mi cuerpo.
Cuando mi piel se eriza, cuando no puedo dejar de sonreír.
Cuando sale ese pequeño hoyuelo en mi mejilla izquierda.
Cuando todo mi ser es felicidad y orgullo.
Porque sí, estoy orgullosa de mí y de todo lo que he conseguido.
Ese escrito de arriba es una pequeña demostración de mi felicidad ahora mismo porque estoy terminando el semestre y aunque ciertamente estos meses de clases fueron bastante atropellados debido a que casi no vimos clases y debimos enviar las evaluaciones por internet, siento que aprendí, no tanto como quisiera pero sí.
Además que todo salió bien al final y mi esfuerzo se vio recompensado con buenas notas, elogios y lo que más me gusta a mí, mucha motivación intrínseca.
Les hablaré un poco de motivación y menos de mí, veamos.
Los elogios son una fuente de motivación extrínseca increíble. Porque definitivamente es alentador que algún conocido, familiar, amigo o ese profesor que amaste y odiaste durante todo el semestre te diga algo valorando tu esfuerzo y sobretodo, el progreso que has logrado.
Pero existe algo más provechoso que fortalece las ganas y el deseo de avanzar de una persona y eso es la motivación intrínseca.
El creer en sí mismo, que uno es valioso, inteligente, que con esfuerzo se puede mejorar y lograr lo que uno se proponga.
Esa mentalidad de crecimiento que se alimenta de la motivación extrínseca e intrínseca es lo que permite y colabora para que un individuo busque lograr sus objetivos y metas propuestas.
Yo personalmente me siento agradecida porque mi motivación intrínseca nunca se acaba, jahaja. Y también reconozco -y adoro- a todas las personas que creen en mí, en mis capacidades y cualidades, que con frecuencia ratifican lo orgullosos que están de mí porque siempre me sacan una sonrisa y me motivan a ser mejor, a seguir avanzando y a mantener esa mentalidad de crecimiento.
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