Mis pequeñas plantas me han enseñado a amarlas y cuidarlas por lo que son, simplemente tiernas y delicadas, aunque la espera y el tiempo han sido eternos hoy, veo que poco a poco se han separado de su segundo planta madre como es la hoja, cuando llega el momento, deciden separarse y comenzar su propio camino, gracias a Dios y estas pequeñas suculentas estan bien formadas para seguir su proceso de crecimiento por si solas.
VIVA LIBRE, VIVE FELIZ, ¡ASÍ SON LAS SUCULENTAS!

