Hoy les traigo esta pequeña suculenta, de hojas pegaditas unas a otras, en un delgado tallo central, no les agrada estar separadas!
Es una belleza. Crece así, amontonadita. Luego su tallo se va alargando, al tiempo de florecer, donde las hojitas se van separando rodeándolo, y al final nace un racimito de florecitas, acampanadas de color rosado.
Aunque no se a que familia de las suculentas pertenece, se que alguien me lo dirá, y le estoy muy agradecida por que siempre me informa sobre el verdadero nombre de estas preciosas. De verdad les digo que mi aficción es sembrarlas, cuidarlas, amarlas y los nombres siempre se me olvidan, aunque a veces le atino.
Este es el racimito de florecitas, que la brisa se encargó de desprenderlas.
Es de muy fácil propagación, de las mismas hojitas, que se desprenden, salen unos hijuelos que a la larga forman otra planta. Sus cuidados igual a todos los cactus y suculentas, sol y poca agua. Ah... y mucho amor.
Espero que esta suculenta también sea de su agrado. Atrévanse a sembrarla. Hasta la proxima.
Gracias por leer el blog. Que Dios los bendiga.