Hoy les vengo a hablar de otro de los tema tabú que existen en nuestra sociedad, antes de juzgar por el título del post, les recomiendo que pasen, siéntanse cómodos y disfruten del contenido, no espera herir susceptibilidades de ninguna índole sin importar raza, color, credo o sexo.
Mi post viene inspirado ya que como hombre, varón, macho de 28 años de edad, aún recuerdo algunas de las frases que acompañaron mi niñez y principios de adolescencia, al fin y al cabo no creo ser el único, cuantos de ustedes no escucharon de sus padres el famoso:
“Los hombres no lloran o si lloras te jodo”
Estas frases podían ir acompañadas de algunas otras o de ejemplos de mayores, recuerdo que en muchas conversaciones mi madre me dice que mi abuelo decía que la cocina no era lugar para un hombre y muchos ejemplos más dependiendo de donde venga tu ascendencia y la edad que tengan ya que afortunadamente son cosas que poco a poco van quedando en el pasado.
Cambio de mentalidad
El post viene porque considero es imperante se trabaje en un cambio de mentalidad para las generaciones venideras ya que esos ejemplos del pasado considero pueden ser parte del problema ¿cuantos hogares no se han roto por un “hombre” que deja de lado a su familia por otras mujeres? ¿Cuantos abandonos de madres en estado de embarazo? Y por último, pero no menos importante ¿Cuántas mujeres no han sido maltratadas por ese “mal” llamado machismo?
Hace unos años leía de un autor venezolano (que olvide su nombre) sobre la destriangulizacion del hogar considero a la familia como un triángulos perfecto de madre-padre-hijos en el cual al fallar una de sus esquinas se rompía un esquema que afecta a niños en la parte micro, pero que es gran parte del problema de una sociedad como la nuestra ya que esos casos se repiten en las futuras generaciones.
Mi definición de Macho
El estándar de la sociedad que habla de la mujer en la casa y el hombre trabajando ha quedado en el pasado, por ello el hombre nuevo, el “macho” debe ser de trabajar de respetar a su par como su semejante, como su ser amado y como aquella persona a la cual no puede defraudar.
Así como la mujer debió mutar y convertirse en aquella que trabaja y al mismo tiempo hace la tarea con sus hijos, el hombre debe de igual forma trabajar, cuidar de su familia y trabajar en la casa, aprender a valorar su “triangulo” y fomentar los valores familiares a sus hijos, el respeto a sus semejantes y por sobre todo el respeto a las damas.
El “Macho” ahora deberá ser aquel que proteja a su familia y que vea en ella el mejor grupo con el cual compartir para formar una sociedad más equilibrada en el futuro.
¿Y tú estás preparado para ser un verdadero “Macho”?