Calle Larios de Málaga recientemente reconocida como una de las calles más bonitas del mundo.
Y es que pasear por esta calle, eje vertebrador de Málaga, constituye el pasatiempo favorito de sus habitantes y también de quien la visita. Tiene una gran animación, la que le dan los numerosos comercios, tiendas, bares y restaurantes que aquí abren sus puertas. Además, es una de las más camaleónicas del callejero malagueño. Así, durante los festejos de su archiconocida feria, se adorna con una proverbial puerta, cuya inauguración constituye una gran fiesta; durante el verano, se cubre con toldos para hacer más liviano el persistente calor; y en Navidad, se viste de luces destelleantes y evocadoras.
Fuente: Tourse