Pero,
¿y qué hacer cuándo esas vacaciones no coinciden con la de los padres?
En este punto, la emoción de los chamos se vuelve directamente proporcional al nivel de angustia de los padres de no saber qué hacer para mantenerlos ocupados y distraídos, finalmente son sus vacaciones, y ellos no tienen la culpa de tus múltiples ocupaciones.
Esta situación puede llegar a producir un sentimiento de culpa y frustración en los padres, por no poder satisfacer esa expectativa que se genera en los niños cuando esas tan esperadas vacaciones, finalmente han llegado.
- ¿Qué hacer para no decepcionarlos?
- ¿Cómo mantenerlos impregnados de esa sensación de libertad?
El ballet, el fútbol, la natación o el inglés, ya no son una opción, pues son sus actividades habituales durante el período escolar y la idea es que salgan de la rutina, así que veamos algunas posibles alternativas:
- CAMPAMENTOS DE VERANO
Bien sea en el campo o en la ciudad, los campamentos son ideales para socializar e integrarse al trabajo en equipo, permitiendo el intercambio de culturas, nuevas experiencias, mucho aprendizaje e incluso largas horas de diversión. Les puede resultar super divertido creerse un gran explorador, acampar en medio de la montaña, hacer una fogata o ganar la competencia.
- VISITAS A LOS ABUELOS
Es hora de disfrutar del calor de familia. Nada más rico que estar al cuidado y mimos de los abuelos, aunque sabemos que regresarán gorditos, empalagados y malcriados. Y si ese viaje está asociado al campo o la montaña, se convierte en una experiencia maravillosa y esos abuelos seguramente estarán encantados y complacidos por esos días de amor puro.
- CURSOS Y ACTIVIDADES RECREATIVAS
Pongamos a prueba sus habilidades y creatividad con talleres de pintura, teatro o un curso de mini chef. Para esta temporada, surgen varias alternativas en la ciudad que nos permiten mantenerlos alejados de la TV o los videojuegos, y a su vez, proporcionarles un aprendizaje adicional.
Este tipo de actividades variarán dependiendo la edad de los niños, de sus necesidades, pero sobre todo de sus expectativas, las cuales debemos tener bien claras desde el principio para evitar que surjan sentimientos de frustración en ellos. De allí la importancia de coordinar horarios flexibles con jornadas no agotadoras, que le permitan disponer y disfrutar de su tiempo libre.
Recuerde, ellos están de vacaciones.
Nadie necesita más unas vacaciones que el que acaba de tenerlas. Elbert Hubbard.
Fuentes:PortadaCampamentoFogataAbuelosAbuelaCocinandoTeatro
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