Eres lo que sientes que eres
Si estás leyendo esto, probablemente has estado repitiendo la frase que decreta tu deseo, visualizando... y, sin embargo, nada parece haber cambiado. Todo sigue igual.
No, no existe una conspiración en contra de ti por parte del universo
Si tu decreto no parece materializarse, permíteme una pregunta: ¿Lo has trabajado desde la sensación de carencia? Es simple: si yo decreto dinero, amor, salud, éxito..., es muy probable que lo haga desde su carencia. Claro, dirás tú, cómo no, si lo deseo, o necesito, es porque no lo tengo. Sí, pero la sensación se puede, ¡y debe!, modificar. ¿Por qué? Porque el lenguaje del universo es la vibración, y se llega a la vibración a través de la sensación.
Sitúate en la sensación del logro
La clave que buscamos ahora es cómo alcanzar la sensación de logro de aquello que aún no se ha materializado en nuestra vida. Aquí va una pista: ¿Recuerdas aquella vez que sentiste un «lo conseguí»? ¿Recuerdas cómo te sentías? Tu vida está llena de logros. Engancha tu memoria con alguno de ellos, el que más te apetezca, y quédate en él por un rato... Sin dejar este estado, decreta: «Yo soy...», «Yo tengo...». Vincúlalo con la sensación de satisfacción del logro realizado, y repite. La práctica de este ejercicio te llevará, en poco tiempo, a lograr vincular de manera natural la idea con la sensación. A partir de ahí, el camino está abierto, y ya solo es cuestión de poco tiempo.
No perjudiques a nadie
La realidad no distingue identidades. «Mío-Tuyo», «Yo-Lo otro» es una única cosa para el universo. La dualidad existe únicamente para nosotros. Por eso, hay que vigilar que no tengamos ningún sentimiento perverso, ya que tal y como sintamos, así materializaremos, y, dado que para el universo solo existe unidad, llegará un momento en el que nuestro sentimiento oculto desemboque en nosotros. Por lo tanto, vamos a centrarnos de manera honesta en nuestro objetivo, para bien nuestro. Y si además es posible favorecer el entorno, no solo estaremos trabajando en un acto glorioso, sino que además impulsaremos con mayor energía el logro.
Reconoce las señales
Lo que deseamos raramente se va a mostrar de manera directa. Lo usual es que la vida nos vaya ofreciendo oportunidades que nos abren el camino para llegar, finalmente, al logro de nuestro sueño. Así, tal vez en algún momento, de manera inesperada surja una oportunidad de algo que aparentemente no tiene nada que ver; sin embargo, puede ser la entrada hacia el camino del logro.
Por eso es importante estar atento para reconocer las señales que nos puedan conducir a nuestra meta.
Siente que lo mereces
Por último, no olvides que todo está en tu mano. Eres el creador de tu realidad, así que toma consciencia de ello y define a tu antojo el mundo que anhelas vivir.
Si lo deseas, te pertenece.
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