Queridos amigos,
Es un placer para mí compartir con vosotros un nuevo capítulo de mi libro iniciático «Conversaciones en la Hoguera del Conocimiento».
En esta ocasión, vamos a entender por qué es necesario tomar responsabilidad en las situaciones incómodas que nos suceden con los demás.
Espero que sea de vuestro interés. Como siempre, todo comentario es bienvenido.
Conversaciones en la Hoguera del Conocimiento
Primera Parte
12. El otro como colaborador
—Cuando alguien me hace daño, en un primer impulso veo en él a una mala persona, pero luego tomo conciencia de que debo usar otro modo de percepción. ¿Cuál es la percepción adecuada frente a una persona que me está molestando?
—No percibas en el otro a un pecador, a un mal individuo. No le percibas como un ser egoísta, malo, rencoroso, ruin... Cuando el otro te haga daño, percíbelo solo como un ser equivocado.
»Esto, aparte de que te va a liberar a ti de tu error de percepción, le liberará a él mismo.
—¿Error de percepción?
—Digo «error de percepción» porque, seguramente, si pudieras mirar desde más altura el conjunto de su error y tu situación frente a él, podrías advertir que lo que él te coloca delante cuando sientes que te hace daño es un obstáculo que realmente es tuyo y que, al colocártelo, te está dando la oportunidad de saltarlo, de atravesarlo, de vencer tu obstáculo. De liberarte y de perfeccionarte.
»Además, cuando te liberes de ese obstáculo, lo harás para siempre y ya no te encontrarás más con una situación semejante ante ti, en tu vida. Porque todo el cometido de ese otro al ponerte tal obstáculo era presentarlo ante ti para darlo a conocer como tuyo, y así poder ser trasmutado o liberado.
El Capítulo anterior lo puedes encontrar aquí