Cuando tú te das cuenta de que realmente eres eso a lo que le corresponde lo que deseas, estás en el lugar correcto para obtenerlo.
Pero antes tienes que borrar la idea de que eres un pobre hombre (o mujer) con carencias, pidiendo un deseo. No. Tú tienes que entrar en la concepción de ti como una entidad que está configurada de Todo, un algo completo.
Es la mente la que divide las cosas, y pone por un lado al hombre, y al otro lo que necesita para poder realizarse.
Tienes que salir del hombre, que siempre tiene del otro lado del muro lo que necesita para completarse, y sentir que eres el Todo al completo. Desde ahí, proyectarás un ser sin muros, con todo en él, sin carencias. Pleno.
Tú no eres un hombre o una mujer. Tú configuras a un hombre o a una mujer. Coge todo lo mejor para ello. Hazlo perfecto.
No vivas desde la proyección. Mantente en lo que Eres, porque eso es La Fuente, el Universo, la materia prima de lo que «parece» que eres.