11.1) El abandono del modelo local
A mediados del 2002, asistimos al abandono del modelo liberal “a la uruguaya”. Luego de la escalada de impuestos y tarifas-impuesto, caemos en la nueva medida desesperada de liberar el tipo de cambio. Es decir, agregamos la inflación nuevamente. La consecuencia es que tenemos muchos más y mucho mayores impuestos “legítimos”, y, además, tenemos inflación. Es decir: tiramos por la borda el único logro que la sociedad uruguaya había conseguido con 15 o 17 años de enorme sacrificio. Significativamente, desde el 2002 se dejó de oír la acostumbrada letanía acerca del enorme logro de abatir la inflación.
Esta aplicación sui generis del modelo liberal resultó nefasta. Además de ser fuertemente perniciosa para el país, significó un desprestigio del modelo liberal real. Otra vez, los gobiernos presuntamente liberales trabajando para la izquierda: el descrédito del liberalismo motiva un proporcional aumento del prestigio de los modelos socializantes (léase estatistas).