Suite domestica
Todo fue brillante, menos el final...
Porque soy un señor domesticado
que escribe versos
y gesticula en los parques
digo que nada pido.
La vida ha derramado su cornucopia
sobre mis zapatos.
Tengo un auto, dos trajes diez pañuelos
y me puedo comprar nuevas corbatas.
Me inquietan las jornadas submarinas.
Sé volar y lo hago raras veces.
Aquí paré mi tienda. Solo espero
esa fiesta nocturna. Me moriré
cuando el placer termine.