Sin más, la pareja sale de Venezuela hacia Colombia en búsqueda de una mejor vida. Estaban felices y agradecidos con su primo por la oportunidad. Salen del país sin pasaporte (sólo con cédula de ciudadanía) y sortean la oficina de migración al salir por un camino alterno a la línea limítrofe entre los dos países.
Al llegar a Maicao, Colombia (donde deben tomar un bus hacia Bogotá) van a una agencia de envíos de dinero para retirar lo prometido por su primo. El dinero no estaba. Creen que surgió algún inconveniente y deciden que deben llegar a Bogotá a como de lugar. Venden sus móviles para comprar los boletos.
Una vez en Bogotá, llaman a su primo y se encuentran. Llegan al apartamento y allí se enteran que todo lo que les había prometido era falso: no vivía sólo con su mujer en el apartamento (vivía con 5 personas). No era el encargado de un negocio próspero, no tenía empleo que ofrecerles y además tenía problemas económicos para pagar su parte de la renta. No tenía siquiera dónde hospedar a sus recien llegados familiares (porque no había espacio en el apartamento).
Con esta historia desafortunada la pareja se da cuenta que su primo es un mitómano
Afortunadamente, el responsable del arriendo del apartamento pudo albergar a la pareja y ofrecerles alimentos temporalmente. De otra manera, los dos se hubieran quedado desamparados en la calle, en situación de indigencia. Luego pidieron ayuda desesperada vía internet a sus familiares, quienes les enviarán dinero para devolverse a Venezuela. El primo se hizo la vista gorda.
Yo soy una de las que vive en el apartamento. Soy testigo de esta historia y les recomiendo:
Si piensan emigrar, nunca viajen indocumentados: corren riesgo de deportación, se reducen las posibilidades de conseguir empleo y aumenta la inestabilidad en todo sentido.
Nunca crean en todo lo que les ofrecen. Si todo parece color de rosas lo más probable es que no lo sea.
Y la más importante de mis recomendaciones: analicen a profundidad la situación del país que les interese y sus opciones de permanencia en él. Tengan un plan A, un plan B, un plan C y un plan D si es posible, por si fracasa un plan, tengan otra alternativa para sortear imprevistos y lograr el progreso.