En la pared trasera de mi casa viven unas elegantes criaturas. Unas pequeñísimas abejas sin aguijón; unas diez veces más pequeñas que la apis melífera. No sólo tienen un panal, sino dos. Se puede ver la entrada como un cuernito que sobresale del friso.
Los Mayas decían que eran abejas muy sensibles porque escogen quiénes son sus dueños, y si no les hacen caso, se van. Al parecer, nosotros les caímos bien. Tienen muchos años con nosotros. :D :D
Su modo de almacenar la miel es muy diferente al de la apis melifera, que lo hace en paneles hexagonales. Estas la guardan en unas diminutas bolsitas de cera, para evitar el contacto con el aire.
La imagen fue tomada con teléfono Samsung SGH-i900. Longitud focal 4.5mm.