
A lo largo de la historia el arte y el entretenimiento han formado parte de la sociedad como una necesidad de expresión cultural, siendo antiguamente gestada por peculiares figuras las cuales se trasladaban a diversas localidades para así difundir diversas piezas de expresión artística tales como; composiciones musicales, bailes, coreografías, poemas, e incluso leyendas o hazañas novelescas. A estos peculiares individuos se les fue conocidos como juglares y trovadores.
Muchas de las obras de dichos artistas fueron tan populares que se les permitía ser mostradas a grandes reyes y monarcas para su disfrute, ya que dichas actividades eran concebidas para el disfrute popular, lo que dio paso a la innovación, diversificación y crecimiento de la actividad impresionista, dando lugar a practicas como la prestidigitación, ópera o la obra circense, a manera mas abierta y apreciable en la sociedad.
Los juglares podrían clasificar sus actividades en diversas ramas comunicativas, ya que sus acciones no solo eran constituidas por bailes e interpretaciones musicales, ya que muchos de ellos también recitaban obras líricas creadas por trovadores e interpretaban cantares de gestas, corroborando así a la cultura de consumo literario subyacente en la sociedad, por lo que dicho postura de elemento difusor era de vital importancia.
De hecho dichos personajes errantes se relacionaron con otras corrientes de desarrollo en periodo transición como la barbería, la cual brindaba ciertas asistencias respecto a la salud, adoptando posturas de quiropráctico, odontolo, e incluso medico, hazañas que eran difundidas y compartidas a través de los cantos de los juglares.
Las calles siempre han sido lugares propicios para la actividad artística cultural, funcionado como un motor difusor para el contenido, ya que le permite al artista llevar a cabo una interpretación mas cercana e incluso orgánica con el espectador, por lo que el anexar ocasionalmente al espectador a la obra es un recursos bastante apreciable sobre todo en los practicantes de la prestidigitación y el ilusionismo.
Cabe destacar que el ejercicio artístico gira entorno a la innovación, ya que este es realizado bajo una finalidad lucrativa, por lo que pretende agradar e impresionar al espectador bajo la consigna de un acto único y original. En la actualidad el juglar contemporáneo aun se manifiesta entre nosotros, mostrando su arte a través de pinturas, bailes o interpretaciones musicales, de pronto con un esquema mas ajustado a los tiempos modernos, mas sin embargo la mecánica sigue siendo la misma.
