Esta semana fue el último chance para aplicar para el Programa de Intercambio Estudiantil (PIE) en la Universidad Simón Bolívar, Venezuela. Como buen estudiante universitario (y como buen computista) dejé todo para el final. Me sorprendió como a pesar de que desde la primera semana del trimestre la mayoría de mis amigos andaban super pendientes y al día con sus papeles mientras yo andaba viendo One Punch Man, el viernes estábamos todos paniqueando en nuestra sala de lectura imprimiendo, redactando, sacando copia, pegando, engrapando, etc.
El momento de más adrenalina que tuve fue cuando faltaban 45 min para entregar las tres carpetas marrones y tuve que correr como un 75% de la universidad para comprar dichosas carpetas. Para rematar, el punto de venta estaba lento. Este desespero lo compartía con otro amigo que le hice el favor de comprarle las suyas.
Regresé corriendo a nuestra sala de lectura. Todos seguían con sus papeles pero más agitados y estresados. Se escuchaban gritos de "LA ENGRAPADORA", "¿ÉSTO LLEVA HUECOS?", "¿HAY UN ORDEN?", etc. Nos ayudábamos entre todos. Mi novia me ayudó a "sacarle los huecos" a las hojas, a pegar las etiquetas y a ordenar todo. Además, siendo ella la Presidenta de la Comisión Electoral Estudiantil de la universidad, tuvo que re-redactar mi certificado de proclamación como Coordinador de IT del Centro de Estudiantes de Ingeniería de la Computación, pues la cédula la habían puesto mal.
El bello de conectó su laptop a la impresora y con su steem plata nos regaló hojas. (creo que fueron regaladas, si no es así todos le debemos bastante. Lo siento, Andrés)
A pesar del desespero y angustia, fue muy divertido compartir entre todos como si estuviésemos viendo una misma materia otra vez, pues debido a la naturaleza de la universidad, muchos comenzamos viendo materias juntos, pero luego se descontrolaron nuestros pensum.
Luego de tan agitado día, fuimos a comprar unas birras para calmarnos, celebrar que entregamos todos, algunos a celebrar que salieron de un parcial difícil de Estadísticas, otros solo para tomar, pero sobre todo, todos fuimos para soltar infinitas risas.
Hay que repetirlo
Quizás nos reuniremos para hacer los proyectos de las materias en el mismo día de entrega, como una familia irresponsablemente feliz.
Aquí les dejo una foto de todos después de la explosión de adrenalina (yo soy el del fondo con los brazos como si fuese un miembro de las Fuerzas Especiales Ginyu: