El regreso se lo debo a quien con su espíritu y buena energía me transmitió el entusiasmo para escribir nuevamente. Su blog al ser el primero en visitar me presento este desafío el cual me parece exquisitamente práctico y creativo. Del post de
tome la imagen cortesía de
referente a esta aventura.
Hablar de mi pseudonimo es una larga historia que intentaré resumir acá. En principios solo era Gythano y con él firmaba en cuantos poemas nacieron de mí e incluso bajo ese nombre participe en un concurso de poesía en la Universidad de Oriente (en la cual aún estudio) y me trajo la victoria. Pasado el tiempo me fui aventurando en la narración de cuentos gracias a un taller de escritura creativa y es cuando nace Bonfak un niño curioso y lleno de magias y misterios terreno-espirituales. En él vi una parte de mí que las musas forjaron en tinta imborrable.
La devoción de un no gitano se entrelazo con la luz de la vida eterna y el cosmo me permitió convertirme desde entonces en @GythanoBonfak.
La auto-fotografía la tomé con la cámara de mi celular Nokia Lumia 521.
De a poco les iré contando mucho más, así que nos vemos en el próximo episodio de este exquisito desafío.