Buenas tardes tengan todos los fieles a esta excelente oportunidad de bienestar y de servicio de todos los que diariamente hacemos de steemit un encuentro personal de nuestra vida.
El cielo nuevo que Dios nos reserva,nadie lo podría imaginar.Sin embargo, alegrémonos y preparémonos para ese gran día, la felicidad del mas allá es parte de nuestra fe.
El cielo y la tierra temblaran y serán cambiadas todas las cosas creadas.En la actualidad, la mayoría de la gente no piensa mucho en la vuelta de Cristo: ¿sera porque nos parece algo lejano, o porque no la deseamos?
Pero habremos quienes esperamos con ansia la venida de Dios, aunque nos digan que sera un día de fuego donde todo se quemara, pero al final reinara la justicia y la paz.
Dios con su maravilloso poder dirá: "Todo lo hago nuevo", construyendo así, una ciudad santa y definitiva de la humanidad.
Dios reinara en la tierra y habitara en medio de nosotros derramando felicidad. Todos los sufrimientos se acabaran. Reinaran el gozo y la paz junto con el. Dios nos dará el agua de la vida gratuitamente.
En esa nueva vida no habrá aburrimiento porque Dios es creatividad pura. Ya no necesitaremos templos porque Dios estará presente en medio de nosotros, la realidad reemplaza a las sombras.
Tampoco tendremos miedo por nada ni por nadie.
La verdad de este mundo nuevo la anhelaban sin conocerla muchas personas que ya han muerto; muriendo con la esperanza de ese cielo nuevo y esa tierra nueva.Los que tenemos fe, velamos firmemente con mucha esperanza ese gran día. Dios nos devuelve a la niñez cuando hace que nazca en nosotros el ansia de lo infinito. Es mediante el deseo que Dios nos prepara para las cosas grandes que quiere darnos: el deseo es la primera manifestación consciente de su trabajo en nosotros.
Puede ser que muchos piensen esto no es para mi, y se reprimen, porque tal vez el deseo podría volverse una sed.
Muchos han conocido el deseo de Dios, pero pocos son capaces de convivir con el, porque viene a desconcertar el juego natural de nuestra psicología.
Llegara la hora en que se nos dirá: El que tenga sed, que se acerque, y tendrá de beber.