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Muy buenas tardes amigos de steemit hoy les traigo otro de mis temas de entretenimiento, espero que sea de su agrado gracias por leer mis escritos.
Los adivinos, supersticiosos, brujos y hechiceros, son personas que adoran dioses paganos y ofrecen sacrificios humanos, particularmente niños, los cuales, degollados y despedazados, los queman en honor a ese ídolo.
A los supersticiosos les gusta que le lean las cartas, que le fumen el tabaco que le lean los caracoles, creen en la mala suerte que producen supuestamente los gatos negros, poner la escoba con el cepillo para arriba, pasar por debajo de una escalera, mirarse en un espejo roto, entre otros. Le gustan los brujos, aquellas personas que creen en el mal de ojo, para conocer su porvenir y lo secreto. Hay también, quienes se valen, de las fuerzas de la naturaleza como son el aire, el rió, el viento, entre otros.
Hay personas que buscan los brujos para que les preparen remedios contra enfermedades y maleficios; este grupo también creen que los brujos son curanderos.
Hay brujos que se valen de imágenes de personas que fueron importantes, por así decirlo, en esta vida como fueron Caciques, Santos como Santa Barbara, Jose Gregorio Hernandez, entre otros.
Hay también quienes ofrecen frutos al ídolo en sí, beben sangre humana o de algún animal, unos se visten de negro y otros de blanco, son personas que están en contacto con el demonio,usan collares de colores, dependiendo el grado en que se encuentren, creen en cosas extrañas, se inclinan ante un dios sin cabeza, haciéndole ritos y espiritismos.
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Cuento
Hace muchos años, existió un pirata llamado Enrico Montezuna, el cual tenia muchas riquezas y un tesoro de mucho valor. Estaba tan apegado a él que lo tenia en un gran baúl enterrado bajo tierra. Pero al llegar la hora de su muerte, creó una maldición sobre ese tesoro, para que nadie se lo quitara; esa maldición consistía en resguardar el tesoro con espíritus malignos, como ángeles del mal custodiando dicha riqueza. Había mucha gente que quería ese tesoro, pero al tratar de obtenerlo le caía la maldición que era la muerte y pasar a ser parte de los guardianes del motín.
Llegada la hora de la muerte del pirata, pidió ser enterrado donde estaba el tesoro, volviéndose un demonio más.
Pasado los años, se veían en esa zona que quedaba a orillas de un lago, muchas cosas extrañas, que se le manifestaban algunas personas supuestamente videntes o brujos que frecuentaban el sector. Se quedaban a dormir en esa playa, para pescar y visitar un familiar muy anciano, que vivía en un hato, construido en ese lugar, y que él adquirió cuando estaba joven.
Una noche mientras dormían, uno de ellos se despertó, y vio una luz roja, que salia del lago y se dirigía a hacia donde el estaba. El hombre que era brujo, siguió esa luz, que se poso debajo de un cocotero y desapareció.
Al amanecer llamó a los otros, que estaban con el, y les contó lo que había pasado. Ellos llegaron a la conclusión de que algo estaba oculto y que era un tesoro, y empezaron a cavar. Encontraron unos símbolos; un sol de oro, una estrella, y un diamante. Al intentar sacarlo del hoyo que habían cavado, al primero le dio un ataque al corazón y murió, y los otros salieron de aquel lugar, pero luego regresaron para buscar a su familiar muerto.
Le dieron sepultura. Pasado el tiempo los que quedaron, de lo que habían cavado en donde encontraron los símbolos, no quisieron regresar ya que sospechaban de la maldición que tenia dicho tesoro.
Regresaron a su casa donde vivían con sus esposas. Al pasar el tiempo uno de ellos no olvido los maravillosos símbolos que habían encontrado y decidió practicar una brujería e invocar al espíritu que custodiaba el tesoro. Y así fue, hizo su rito junto con su esposa que también era bruja y estaba embarazada.
Cuando el espíritu le contesto le dijo que todo le daría los símbolos con el inmenso tesoro que allí se encontraba por la vida del bebe que venia en camino. El hombre aterrorizado, no acepto, rompió el hechizo y nunca mas regreso aquel lugar.
