Puedo encontrarle, aun cuando no le estoy buscando;
puedo verle, cuando cierro los ojos;
Puedo soñarle, incluso cuando estoy despierta;
puedo escucharle entre cada pausa del bombear de mi corazón;
puedo sentirle a mi lado...
Aun después de tanto tiempo… aun después de tantos años...
Aun después de tantas bocas; no hay otra que me vuelva loca, como la suya, mi amor.
Amor de mi vida, amor de mis sueños:
Aunque ya tenga dueño… ¡No le puedo olvidar!...
Y es que no le he podido arrancar de mis adentros, por mas que lo intento;
no lo he podido lograr.
Y no tengo nada mas que decirle, no voy a mentirle:
Después de algunas cuantas lunas seria una fortuna, VOLVERNOS A ENCONTRAR.