Para muchos de nosotros, la vida simplemente sucede, tienes un trabajo, pagas tus cuentas, tomas vacaciones ocasionales, sales con amigos, ves tus programas de TV favoritos o lees algún libro, un hábito seguro y bastante predecible. Y luego, puede suceder, tienes una experiencia única que cambia tu vida.
Sin darte cuenta la inspiración se filtra en tu alma, comienzas a desbloquear el "verdadero" yo. Todos nos inspiramos en muchos puntos de nuestras vidas. Asistimos a una conferencia, escuchamos a un orador y nos dejamos inspirar para mejorar. Poco a poco eso desaparece, porque realmente no hay pasión detrás de esa inspiración. Pero este concepto simple, se va quedando.
Prueba actos de bondad al azar, pero con un giro. Al principio tendrás que recordarte a tí mismo con pequeñas señales por todos lados, luego serán tan habituales, solo serán parte de tu rutina diaria. Y que obtendrás como resultado. Probablemente no comenzaras un movimiento, y ningún periodista te entrevistara, tampoco conseguirás el amor de tu vida, ni llegaras a la tierra de la felicidad, pero sonreirás mas, mucho mas, te sentiras decidido y satisfecho de mejorar la vida de otra persona, al menos un poco.
Tendrás mas energía, es increíble como la inspiración puede extenderse a todos los demás aspectos, estaras agradecido y esa gratitud te hará ver la naturaleza de manera diferente; me hará apreciar cosas muy pequeñas como una galleta gratis en la panadería y cosas muy grandes como tener suficiente de todo lo que necesitas.
Todos podemos inspirarnos por unos momentos o unos pocos días, tal vez incluso un mes o dos, sin embargo, ese tipo de inspiración temporal no se queda con nosotros, porque no es lo suficientemente significativo. Cuando encontramos lo que realmente nos inspira permanentemente, entonces sabemos que hemos agregado algo a nuestras vidas. Y siempre implicará mejorar la vida de los demás de alguna manera, puede significar dar tiempo para ser voluntario cuando hay una necesidad real. Entonces desafíate.