Ésta es una idea que he comenzado a defender desde hace mucho tiempo. ¡El idioma nos limita!
Los seres vivos con capacidad de razonamiento desarrollan un lenguaje para comunicarse por default. Por supuesto, en esto influyen las características genéticas/instintivas de cada especie, que determinan cómo y con qué se emplea ese lenguaje.
En nuestro caso, los seres humanos utilizamos gestos, secuencias sonoras, signos gráficos y señas.
El lenguaje en sí sufre demasiadas divisiones al clasificarse según mil y un criterios, todo eso hasta llegar hasta: El Idioma.
El idioma es un sistema bien diferenciado de comunicación que se rige por leyes bastante específicas, convirtiéndolo en algo único; y según el lugar, momento y contexto cultural, aprendemos uno de éstos como nuestro idioma materno.
Ahora bien
Los humanos somos los seres con la más amplia capacidad de razonamiento. Tenemos espíritu. Tenemos alma. Y por si fuera poco, podemos desarrollar inteligencia emocional para comprender nuestras emociones.
So... ¿En qué cabeza cabe que los pensamientos de una mente tan desarrollada y con tanto potencial pueden traducirse en algo tan finito como lo es un idioma?
Tomando en cuenta la cantidad de clasificaciones que tiene el lenguaje para constituir un idioma, y que, como si no fuera suficiente, el mismo idioma se subdivide en dialectos que desafían unas cuantas leyes de su idioma origen, podemos concluir en que el idioma que aprendemos para comunicarnos es extremadamente pobre comparado con el mundo que hay en nuestro cerebro.
Por ésta razón, la existencia de los diferentes dialectos para un mismo idioma se hace totalmente lógica. Se trata de nosotros mismos, intentando crear palabras que se aproximen más a lo que nuestras mentes realmente dicen.
Ya va. Ojo: No con eso defiendo las monstruosidades que vemos hoy en día manchando lo que queda de nuestros idiomas.
Pues lo más seguro es que si existan palabras más adecuadas a lo que tu mente quisiera expresar, solo que, o no las conoces en tu idioma, o no están en tu idioma o ¡no existen en ningún idioma!
Pero hey, a pesar de que tenemos este gran problema de comunicación... Hay un par de cosas que podemos hacer para sobrellevarlo:
Amplía el manejo de tu idioma: Puede que tengas 20, 30, 40, 50 y cuantos más años se te ocurran y te aseguro que aún hay un gran número de palabras que no conoces. Así que, ¡instrúyete! Busca literatura clásica, ahonda en aquellas letras utilizadas por gente de épocas distintas. Poco a poco tu lenguaje se enriquecerá.
Aprende otro(s) idioma: ¿Te has preguntado por qué existen palabras en un idioma determinado que no tienen traducción al español? ¡Precisamente! El conocer otros idiomas te permite tener más capacidad para expresarte.
Más de una vez me he encontrado en una situación en que sólo puedo expresar lo que estoy pensando en inglés, por la simple razón de que es lo que más se aproxima a lo que hay en mi mente.
Admiro a aquellas personas que se han vuelto políglotas, ¡vaya capacidad que deben de tener para expresarse!
"El hombre es tantas veces hombre cuanto es el número de lenguas que ha aprendido" Carlos I