Justicia de ensueño
Antes de ser lo que soy, antes de estar donde estoy, antes de ser juzgado como lo soy ahora... Fui un simple adolescente ejemplar, con algo de sentido y buen ciudadano. A gusto con la familia y la naturaleza, con un futuro bien pensado y preparado, aunque ese fue mi error... Einstein, dijo claramente "no pienso nunca en el futuro porque llega muy pronto", yo me adelanté, sabía hacia donde iba.
Tuve un camino trazado y justamente ese día transmutó en un estrecho que se hacía más pequeño cada vez que intentaba escapar, donde quedé acorralado y arriesgué demasiado por curiosidad. Por mi interés ahora cargo este gran peso en el alma, con el que me arrastro irrespetuosamente por la culpa de mis penas que nunca descansa, que golpea en mi frente y en mi cerebro con la crueldad y fiereza de un pájaro carpintero en la copa de un árbol, que abre espacio y más espacio para insertar la culpa en porciones inimaginables
tuc tuc tuc tuc tuc
picotea el carpintero en mi cabeza
tuc tuc tuc tuc
retumbaba en la pared aquél día
Aquél día en el que decidí mirar por ese hueco, un huequito mínimo, pequeño pero pintoresco, obra de un ingeniero olvidadizo, por donde se podía observar claramente lo que sucedía del otro lado, justamente al frente, donde escapaba el sonido.
Mi hermana, mi hermosa hermana, Gabrielle... Su piel blanca, su cabellera castaño claro y larga, una muchacha soñada y serena. Mi padre, hombre alto, robusto y barbudo, justo encima de mi hermana. Imbécil, abusando de su virgen serenidad.
Una lágrima brotaba justo cuando denoté que el sonido era causado por los coñazos de la cama en la pared. Me levanté de sopetón e intenté entrar a la habitación sin éxito. No me tomó por sorpresa por lo que regresé al sitio inicial lentamente y continué observando... En mi córnea se grababa la imagen intensamente, pero solo quería evitar un revuelo en la casa, evitando que mi padre escapara (o peor).
Se levantó y yo tenía un mazo preparado. Corrí y esperé; apenas abrió la puerta lo golpeé tantas veces pude, luego solo me vienen recuerdos vagos... Una sirena, una celda, un suicidio (un embarazo), una sentencia a muerte y una carta.