Allí caigo en lo que es la Ética y en realidad hoy en día hay poca ética, y lo, peor el rey es el dinero y nada más, siento que en lo único que pensaba ese colega era en cuanto me va a quedar hablando de dinero y no en el bienestar del paciente.
Esto llamó tanto mi atención y sobretodo traspasó mi capacidad de asombro, ante lo que las personas pueden llagar hacer por obtener ingresos, y así en cualquier aspecto de la vida.
Cuando uno viene de una formación rigurosa y encontrarse con estos casos me espanta, pero a la vez me lleva a la reflexión de que uno debe conocer sus propios límites como profesional, me he topado con casos muy complicados, donde he tenido que recurrir a interconsulta e incluso llamar a especialistas por el bienestar del paciente y por mi prestigio como profesional que es lo más importante y admitir que hay situaciones que no puedo manejar me sitúa en que la ética y el quedar bien es más recompensa que el dinero, es tener una conciencia tranquila, eso vale más que cualquier pago.
Saber nuestros límites nos salva de muchas situaciones que pueden implicar demandas judiciales, y nos pone de lado del sentido común, la conciencia tranquila, del poder dormir como un bebé, ademas de tener temor de Dios, no podemos hacer las cosas por hacerlas, sin pensar en el mal que hacemos sólo por creer que nos las sabemos todas, de verdad me siento indignada.
El hecho de compartirlo me ayuda a digerirlo a poder tratar de entender como hay profesionales así, como pueden ir por la ahí dañando, pero no soy quien para juzgar a nadie, la vida se encargará de ello por lo pronto estoy muy satisfecha con mi desempeño y orgullosa de mis logros.
Imagen tomada del post principal del #RetoTop10