Hay días teñidos de nostalgias
En los que cada detalle
Es dolor.
Dolor que al corazón herido
Pobre en amor,
Lo hace tambalear en su liviano piso
Y rodar al oscuro corredor,
Donde no hay pasión, ni belleza,
Ni esplendor
-¡Jardín de lo desconocido
Sin flor ni fuerza!-

Y el corazón vagabundo
Continúa solitario
Recorriendo el ancho mundo,
Siempre buscando encontrar
-Rodeado de tantas penas-
El camino que da al mar,
El mar de los sentimientos,
El de amor, el de pureza,
Donde pueda liberar, por fin,
Su alma de tanta tristeza.

Poema de mi autoría.
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